Mi andadura en los deportes comenzó cuando yo tenia tres años. La primera disciplina que empecé fue la natación. Esta fue la elección de mis padres ya que saber nadar les parecía imprescindible a la vez que consideraban la natación como el deporte más completo. Entrenaba dos días a la semana y al gustarme el deporte, estaba muy contento.
Al cumplir los cinco años, la natación se me daba bastante bien ya que era el que mejor nadaba respecto a mis otros compañeros y por eso fue que empecé a competir. Estas competiciones no duraron mucho porque a esta temprana edad, desarrollé un inquietante interés por el fútbol.

En este momento de mi vida, estaba practicando dos deportes a la vez, cada uno de ellos dos días por semana, y así seguiría hasta cumplir los siete años donde utilicé el único día entre semana que tenía libre para apuntarme a multideporte, deportes combinados en los que se jugaba a la vez que se aprendía y socializabas con gente de tu misma edad.
El multideporte duró relativamente poco ya que solo estuve un año apuntado porque a mis padres ya no les daba la vida para tanto sube y baja con tantos deportes, además, acababa de nacer mi hermano y eso, provocó que yo, un niño sin preocupaciones, tuviera que decidir entre jugar al fútbol o continuar nadando, porque la prioridad donde mis padres tenían que gastar su tiempo era mi hermano pequeño, y decidí jugar al fútbol ya que era y actualmente es mi deporte preferido.



